SEO: Importancia del Posicionamiento Web


Importancia del SEO para nuestra marca.

Entender qué la importancia del SEO Search Engine Optimization y poner en práctica una buena estrategia es fundamental para el futuro de tu marca.

Multiplica tu visibilidad.

Imagina que consigues posicionar tu web para un término con 500.000 búsquedas mensuales. Si el primer resultado que aparece en los buscadores se lleva un 20 % de los clics, estarías obteniendo 100.000 visitas mensuales orgánicas, esto es, que no te suponen ningún coste adicional.

Mejora tu web.

Bien hechas, las técnicas de posicionamiento web no solo mejoran tu página de cara a los motores de búsqueda, sino a los propios usuarios. Y mejorar la experiencia de usuario significa mejorar tus resultados.

Es una inversión a largo plazo.

Optimizar tu página web tiene unos ciertos costes iniciales pero, si consigues posicionarte entre los primeros puestos, tendrás una fantástica fuente de tráfico de calidad y sin coste. Siguiendo con el ejemplo anterior, imagínate que 1 de cada 100 los usuarios que visita tu web acaba haciendo una compra online y que el valor de tiempo de vida del cliente es de 100 euros. En ese caso, estarías generando 100.000 euros mensuales en ingresos. Y por supuesto, si posicionas para varias palabras clave o te lanzas al SEO internacional, los beneficios se multiplican.

Rentabiliza tu web.

Si has realizado una inversión valiosa en dinero, tiempo y recursos para construir una web que represente a tu marca, lo lógico es hacer que la visiten el mayor número de usuarios posible para sacar partido a esa inversión.

Aumenta tu impacto en las redes sociales.

El posicionamiento web crea sinergias con el social media, ya que los enlaces que se comparten en las redes hacen uso de los títulos y descripciones que habrás optimizado como parte de tu estrategia de posicionamiento.

Construye confianza y credibilidad.

La autoridad y la relevancia son los dos factores clave del SEO. Por eso, cuando tu web aparece entre los primeros resultados de búsqueda, los usuarios saben que se trata de un sitio que contiene la información que buscan y que ha sido aprobado por muchos usuarios. En definitiva, les da la confianza que necesitan para lanzarse a convertir.

Se puede medir y optimizar.

Es posible evaluar los resultados de todas las técnicas y factores que intervienen en tu SEO, para ver cuáles están dando los mejores resultados y corregir el rumbo en caso de necesidad.

¿Como funciona el SEO?

Para entender en profundidad cómo funciona el SEO, tenemos que ver qué es lo que pasa cuando las «arañas» de Google recorren la web.

El funcionamiento del SEO se puede resumir en dos pasos: el Rastreo y la Indexación. Clic para tuitear

Para entender cómo funciona el rastreo, piensa en el sistema de transporte de una gran ciudad. Cada página web o documento (como un PDF o una imagen) es una parada. Para poder registrar el contenido de cada parada, el motor de búsqueda necesita rastrear la ciudad entera, y para ello usa el mejor camino disponible: los enlaces.

La estructura de enlaces de la web es la que conecta las páginas entre sí, por eso son tan importantes en la optimización. Los robots de los motores de búsqueda usan direcciones de mapas de sitio y de rastreos anteriores para comenzar su búsqueda y van navegando de enlace en enlace. De esta manera, van alcanzando los documentos almacenados en la web.

No todas las webs se rastrean en la misma profundidad o durante el mismo tiempo. Las arañas se sienten especialmente atraídas por el contenido nuevo, ya sea porque se ha creado un sitio desde cero o porque se ha actualizado uno ya existente. El tiempo de carga también es determinante.

El segundo paso es la indexación. Una vez encontrados estos documentos, se ocupan de descifrar su código y guardar algunas «piezas» del mismo para que puedan ser recuperadas cuando un usuario hace una búsqueda. Como te puedes imaginar, estas «piezas» en su conjunto representan un inmenso volumen de información. Por ello, las empresas como Google cuentan con centros de datos masivos donde almacenan esta información, de manera que sea fácilmente recuperable.

Toda esta información sobre las páginas web y los documentos disponibles en la red se ordena en una serie de índices en función de su contenido, su autoridad y su relevancia. Los criterios han ido evolucionando con el tiempo y son cada vez más complejos; además de las palabras clave, se tienen en cuenta factores como la fecha de publicación, si contienen elementos multimedia, la calidad del contenido y muchos otros.

Y con estos dos pasos, ya todo está listo para que el usuario haga su búsqueda. En este momento, se pone en marcha un algoritmo que busca en los índices y ordena los resultados teniendo en cuenta los cientos de factores de posicionamiento, todo ello en cuestión de milisegundos. No es magia, es SEO.